Qué es la fibrosis quística

Tú respiras sin pensar, yo solo pienso en respirar

1 de cada 35 habitantes son portadores sanos de la FQ

+2000
Personas con FQ en España
53
%
Mujeres
47
%
Hombres

La fibrosis quística es una enfermedad crónica y hereditaria

La Fibrosis Quística (FQ) es una enfermedad hereditaria, crónica y degenerativa que afecta a las zonas del cuerpo que producen secreciones, produciéndose un espesamiento de las mismas debido a una disminución de las cantidades de agua, sodio y potasio.

Esto da lugar a que los canales encargados de transportar dichas secreciones se obstruyan, además de producirse infecciones e inflamaciones que dañan perjudicialmente zonas del pulmón, páncreas, hígado y sistema reproductor.

Principales causas y síntomas de la Fibrosis Quística

Esta enfermedad está causada por una alteración en el gen CFTR (Gen de la Conductancia Transmembrana de la Fibrosis Quística), localizado en el cromosoma 7. Esto provoca un aumento de sodio y una disminución de agua y potasio, teniendo como resultado el espesamiento de las secreciones y una mayor concentración de sal en el sudor.

Los principales síntomas de la Fibrosis Quística (FQ) son el sabor salado de la piel, problemas respiratorios frecuentes, alteraciones digestivas y dificultad para ganar peso.

Sabor salado en la piel

Problemas respiratorios

Falta de peso

Problemas digestivos

Esquema de como se hereda la FQ

¿Cómo se hereda?

Probabilidad de transmisión de FQ

Es una alteración genética recesiva, lo que significa que ambos progenitores deben ser portadores para que exista la posibilidad de tener un hijo o hija con FQ.

En estos casos, la probabilidad en cada embarazo es de 1 de cada 4. Comprender esto es clave para informar, prevenir y acompañar a las familias en cada decisión

Genética de la FQ

Las mutaciones se han clasificado en seis clases de acuerdo con la alteración que se genera en la proteína CFTR.

¿Cómo se diagnostica

la Fibrosis Quística?

El diagnóstico temprano de la Fibrosis Quística (FQ) es clave para iniciar tratamientos cuanto antes, lo que mejora significativamente la calidad de vida de las personas afectadas. Existen diferentes métodos de detección en distintas etapas, así como síntomas tempranos que pueden alertar de la enfermedad.

Estas son las principales pruebas utilizadas para el diagnóstico de la Fibrosis Quística:

En España, el 91% de los diagnósticos se hace nada más nacer, gracias al cribado neonatal (prueba del talón) de la FQ.

Screening neonatal

El método principal de detección es el cribado neonatal o “prueba del talón”, un análisis de sangre sencillo que permite identificar posibles casos de FQ desde el nacimiento. En el país, el 91% de los diagnósticos se realizan mediante esta prueba.

Diagnóstico Genético Preimplantatorio (DGP)

Cuando los progenitores son portadores de la enfermedad, se puede recurrir al Diagnóstico Genético Preimplantatorio (DGP) junto con técnicas de fecundación in vitro. Esto permite asegurar un embarazo libre de Fibrosis Quística.

Test de Sudor

Si aparecen síntomas compatibles con FQ, se realiza el test de sudor, que analiza la concentración de sal. Niveles elevados son indicativos de la enfermedad y resultan fundamentales para el diagnóstico de la FQ.

Análisis genético

Ante un resultado positivo en el test de sudor, se realiza un estudio genético para confirmar la mutación específica. Este análisis debe hacerse también en familiares cercanos para verificar el diagnóstico y detectar posibles portadores.

Tratamiento
de la fibrosis quística

Antibioterapia

Se utiliza tanto para combatir la infección bronquial crónica como las exacerbaciones infecciosas.

Fisioterapia respiratoria

Consiste básicamente en la limpieza bronquial diaria, con el fin de evitar la acumulación de mucosidad en los bronquios.

Nutrición

El estado nutricional juega un papel muy importante en la supervivencia de las personas con Fibrosis Quística.

Ejercicio Físico

Uno de los pilares básicos en el manejo de la Fibrosis Quística, junto con la antibioterapia.

KALYDECO

Indicado para personas con FQ de 4 meses de edad, con al menos una de nueve mutaciones específicas: G551D, G1244E, G1349D, G178R, G551S, S1251N, S1255P, S549N y S549R.

También para la mutación R117H en personas mayores de 18 años.

Principios activos: Ivacaftor

Ficha técnica AEMPS

ORKAMBI

Indicado para personas con FQ a partir de 1 año con dos copias de la mutación F508del.

Principios activos: Ivacaftor / Lumacaftor

Ficha técnica AEMPS

SYMKEVI

Indicado para personas con FQ a partir de 2 años con dos copias de la mutación F508del, así como personas con una sola copia F508del más una de las siguientes 14 mutaciones de función residual: P67L, R117C, L206W, R352Q, A455E, D579G, 711 + 3A → G, S945L, S977F, R1070W, D1152H, 2789 + 5G → A, 3272-26A → G, y 3849 + 10kbC → T).

Principios activos: Ivacaftor / Tezacaftor

Ficha técnica AEMPS

KAFTRIO

Indicado para personas con FQ de 2 años en adelante con una mutación F508del y una mutación de función mínima (MF) o dos mutaciones F508del.

Principios activos: Ivacaftor / Tezacaftor / Elexacaftor

Ficha técnica AEMPS

Trasplante pulmonar

A pesar de los avances en los tratamientos, hay personas con Fibrosis Quística que necesitan un trasplante pulmonar.

Esta opción se plantea cuando la enfermedad pulmonar está muy avanzada, la expectativa de vida es limitada y se han agotado otras alternativas terapéuticas.

Después del trasplante, muchas personas pueden recuperar aspectos importantes de su día a día, como:

  • Respirar con mayor facilidad
  • Subir escaleras sin ahogarse
  • Reducir la tos constante

Pequeños grandes logros que suponen una nueva oportunidad para vivir con mayor calidad de vida

En España, aproximadamente el 10% de personas con Fibrosis Quística ha recibido un trasplante pulmonar

Qué pasa después del trasplante

El organismo puede rechazar de forma natural el pulmón trasplantado a través del sistema inmunológico.

Por ello, es necesario seguir un tratamiento inmunosupresor de por vida, que ayude a evitar ese rechazo. Tras el trasplante, la persona con Fibrosis Quística debe seguir cuidándose y manteniendo un seguimiento constante.

  • Tratamientos inmunosupresores
  • Evitar infecciones
  • Seguir con los controles médicos
  • Evitar exposición al sol
  • Mantener higiene personal
  • Evitar deportes de contacto
1

Pseudomonas aeruginosa

2

Staphylococcus aureus meticilin-resistente (MRSA)

3

Burkholderia cepacia

4

Mycobacterium Abcessus

IMPORTANTE

Por ello no se permite asistir, de manera presencial, a actividades de la AAFQ si el análisis microbiano de la persona con FQ ha dado positivo en dichos patógenos.

(Protocolo basado en las “Normas asistenciales para pacientes con fibrosis quística: consenso europeo” y en el “Consenso de la Fundación Americana de FQ y la Sociedad Europea de FQ sobre recomendaciones para el manejo de micobacterias no tuberculosas en personas con FQ” de 2015).